Se acerca la temporada estival y comienzan los apuros, hay que bajar la panza, los rollos y levantar la cola lo antes posible.
Cuando te fijas en el almanaque y te das cuenta que se te pasó el año y no hiciste nada para lograr esas metas, te entra la desesperación y salís corriendo para el gimnasio.
Cuando hablas con el entrenador te pones una mano en la barriga (cuidadosamente engordada durante todo el año), la otra en el corazón y con cara de pobre de mi surge la pregunta obligada, ¿podré bajar “esto” para el verano?
Seamos realistas, esto es como el cuento de la cigarra y la hormiga, el que trabajo todo el año tendrá su recompensa y el que no… bueno, pero no está todo perdido.
Vamos a marcar cinco pasos básicos que te van a ayudar a poder broncearte sin tener que esconderte. Y no creamos que esto es exclusivo de las mujeres, así que señores también ustedes, manos a la obra.
1º) Aceptación: Aunque no lo creas el primer paso para lograr cambiar nuestro cuerpo es aceptarlo, de nada sirve desesperar y rechazarse, además esto no servirá para el paso siguiente.
2º) Establecer objetivos razonables: no pretendas de aquí al verano deshacerte de 20 kg, no de manera saludable, por eso es que primero está la aceptación y desde ahí establecer pequeñas metas que podamos cumplir de lo contrario nos frustraremos.
3º) Organización: Si eres los suficientemente organizado/a puedes sacar provecho de eso, por ej; contabiliza las semanas que faltan para irte de vacaciones y planifica las actividad física que vas a realizar semanalmente. Ya sea el trabajo en el gimnasio, las salidas a correr, la piscina etc., tu entrenador puede ayudarte con eso.
4º) Nutrición: ya que tienes las semanas organizadas, establece también los cambios nutricionales que vas a realizar para lograr tu objetivo. Todo paulatinamente, de nada sirven los cambios bruscos, por ej; semana 1 reduzco el consumo de frituras, semana 2 aumento el consumo de vegetales, etc.
5º) Puesta en práctica: ya hiciste todo, te aceptaste, estableciste metas realizables, organizaste el ejercicio y tu alimentación, solo te quede llevarlo a cabo, que tanta planificación no se quede en el papel.
Recuerda que siempre se puede hacer algo y nunca es tarde para empezar, no vas a llegar en la mejor forma de tu vida pero… algo es algo.
domingo, 14 de septiembre de 2008
martes, 2 de septiembre de 2008
¿Quién se ha tomado todo el vino?
Durante la semana entrenas con pesas, realizas ejercicio aeróbico, te cuidas e las comidas etc., pero ¿que sucede cuando llega el fin de semana?
Probablemente te des algún gustito, alguna comida extra, una salida, ir al baile, algo de alcohol y algarabía general. Y esta bien, lo de la algarabía y las salidas, pero cuando se trata del consumo de alcohol las cosas cambian.
No vamos a hablar desde el punto de vista moral, ni social, veamos esta problemática desde donde nos compete: la puesta en forma.
¿Haz pensado alguna vez que probablemente todo el esfuerzo que realizaste durante la semana no sirva de nada si tu recompensa a todo eso es salir a tomar?En general la mentalidad es “esto lo quemo en el gimnasio”, es común escuchar en el gimnasio “tengo que quemar lo que tome el fin de semana”. Primero que nada, lo que tomaste ya lo asimilaste, no queda dando vueltas en el cuerpo esperando a que lo gastes.
El alcohol aporta calorías “vacías” es decir, no aporta nutrientes. Por lo tanto todas las calorías que aportan crean un excedente calórico que, muy probablemente, se transformará en grasa.Hagamos números. Vamos a suponer, a modo de ejemplo, que eres un/a deportista promedio y realizas tres veces por semana, una hora de pesas y 30 minutos de aeróbicos. O sea que semanalmente gastas unas 1200 kcal aprox. en ejercicio, pero el fin de semana tomas 1 litro de cerveza, “noo, yo no tomo tanto”, tal vez no, pero piensa que son solo 4 vasos. Ese litro de cerveza equivale más o menos a un día de entrenamiento, ya tienes que ir pensando que hay un día de la semana que lo estás desperdiciando, siempre y cuando tomes solo un litro y salgas un día solo. “no, pero yo tomo whisky, que no te hincha”, no te hinchará pero un farolito te aporta las mismas calorías que una cerveza, y en una noche se van varios y algo similar pasa con el vino.Todo esto sin tener en cuenta del daño que es el alcohol para el organismo, no vamos a hacer una apología de lo horrible de tomar alcohol, pero si tienes algún interés en cuidar tu salud y tu figura siempre la moderación es tu mejor aliado.
Salú...
Probablemente te des algún gustito, alguna comida extra, una salida, ir al baile, algo de alcohol y algarabía general. Y esta bien, lo de la algarabía y las salidas, pero cuando se trata del consumo de alcohol las cosas cambian.
No vamos a hablar desde el punto de vista moral, ni social, veamos esta problemática desde donde nos compete: la puesta en forma.
¿Haz pensado alguna vez que probablemente todo el esfuerzo que realizaste durante la semana no sirva de nada si tu recompensa a todo eso es salir a tomar?En general la mentalidad es “esto lo quemo en el gimnasio”, es común escuchar en el gimnasio “tengo que quemar lo que tome el fin de semana”. Primero que nada, lo que tomaste ya lo asimilaste, no queda dando vueltas en el cuerpo esperando a que lo gastes.
El alcohol aporta calorías “vacías” es decir, no aporta nutrientes. Por lo tanto todas las calorías que aportan crean un excedente calórico que, muy probablemente, se transformará en grasa.Hagamos números. Vamos a suponer, a modo de ejemplo, que eres un/a deportista promedio y realizas tres veces por semana, una hora de pesas y 30 minutos de aeróbicos. O sea que semanalmente gastas unas 1200 kcal aprox. en ejercicio, pero el fin de semana tomas 1 litro de cerveza, “noo, yo no tomo tanto”, tal vez no, pero piensa que son solo 4 vasos. Ese litro de cerveza equivale más o menos a un día de entrenamiento, ya tienes que ir pensando que hay un día de la semana que lo estás desperdiciando, siempre y cuando tomes solo un litro y salgas un día solo. “no, pero yo tomo whisky, que no te hincha”, no te hinchará pero un farolito te aporta las mismas calorías que una cerveza, y en una noche se van varios y algo similar pasa con el vino.Todo esto sin tener en cuenta del daño que es el alcohol para el organismo, no vamos a hacer una apología de lo horrible de tomar alcohol, pero si tienes algún interés en cuidar tu salud y tu figura siempre la moderación es tu mejor aliado.
Salú...
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