lunes, 17 de marzo de 2008

Entrenando la fuerza…de voluntad

El lunes empiezo… ¿cuantas veces hemos dicho y/o escuchado estas palabras?

La voluntad es una capacidad que se entrena. Es la piedra fundamental para comenzar un programa de entrenamiento de cualquier índole. Seamos sinceros con nosotros mismos, no es que “no puedo” o que “se me complica”, es que no nos da la voluntad.

El uruguayo promedio no tiene hábito de realizar ejercicio y esta situación empeora día a día. Nuestros jóvenes son cada vez más sedentarios, entre videojuegos y cibercafés, el hábito del ejercicio se está perdiendo. Paradójicamente, el fitness está cobrando auge y cada vez más gente concurre a los gimnasios, claro que la mayoría abandona antes de los tres meses.

¿Y cual el gran problema? Son varios, pero uno de ellos es la falta de voluntad, o la voluntad desentrenada, otro es la falta de criterio.

Te levantas un día con las pilas cargadas y te decidís a apuntarte en el gimnasio, la última vez que hiciste algo fue en el liceo, han pasado algunos años, por eso el entrenador te recomienda empezar de a poco. ¿De a poco? Noo, voy a venir todos los días, además estoy saliendo a correr, voy a empezar a jugar a la paleta con unos amigos, deje la cerveza y estoy haciendo una dieta de la tele (¿?).

Al cabo de algunas semanas, cansado, hambriento y dolorido, la voluntad te abandona, y todo porque no supiste entrenarla.

Cuando comenzamos un programa de entrenamiento debemos ir paso a paso, dando tiempo a que se den los procesos tanto fisiológicos como volitivos. Si comenzamos con una rutina adecuada a nuestro estado físico, el cuerpo se adapta y la voluntad también.

Debemos esperar para exigirnos más cuando ya tengamos el hábito, cuando entrenar ya forme parte de nuestra rutina diaria, y claro está que debe ser paulatinamente.

Si te gustaría salir a correr todos los días y tu voluntad no te ayuda, podrías comenzar con una caminata de tres veces por semana, veinte o treinta minutos podría ser lo adecuado y habrás dado el primer paso. Es tan solo un ejemplo, cualquiera sea el deporte de tu preferencia, acuérdate que además del cuerpo hay que entrenar la fuerza de voluntad.

Nos vemos.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Una lanza por el step

El step es una de las variantes de la gimnasia aeróbica, el mismo consiste en “subir y bajar” de una plataforma, contando con una amplia variedad de patrones de movimiento.
Las clases de step pueden abarcar desde los pasos más simples hasta las coreografías más complejas, dependiendo tanto del nivel físico-técnico del grupo, como de la destreza y conocimientos del instructor. Pudiendo llegar a ser una de las clases más desafiantes, afectando no solo la resistencia aeróbica, sino también cualidades como: la concentración, la memoria, el equilibrio, la coordinación, etc.

En ocasiones se atribuye a esta actividad ser la causante de problemas de rodilla, pero no olvidemos que al igual que cualquier otro entrenamiento debemos conocer la técnica de ejecución correcta, y mantener una correcta relación entre el volumen del entrenamiento, su frecuencia y su intensidad.

Además cabe destacar que Gin Miller, su creadora, lo desarrolló para rehabilitarse de una lesión en esa articulación. O sea que antes de decir “yo no hago step porque me destrozó las rodillas”, deberíamos fijarnos en como era nuestra técnica de ejecución, si la música que utilizaba el docente no era demasiado rápida, si los pasos estaban correctamente explicados, si las progresiones metodológicas eran las correctas, si el nivel del grupo era adecuado para nosotros, si el calzado era el adecuado.
Sin dudas que es una actividad aeróbica que lleva muchas precauciones, y que quien dicte la clase debe tener los conocimientos suficientes como para fundamentar biomecánica y metodológicamente las progresiones y los patrones de movimiento que ha elegido. Y también está muy claro que debemos tener la suficiente autocrítica como para darnos cuenta si un grupo es muy avanzado para nosotros y abandonar la clase antes de lastimarnos.
¿A que queremos llegar con todo esto? No achaquemos nuestros errores o los de los demás a una actividad que realizada correctamente es saludable y entretenida.
Por eso hoy he decidido quebrar esta lanza por el step.